La abuelidad
Lucy (11 en línea)
Hace unos días, Santiago, mi nietito de cuatro años, me comento que su mama le había dicho que cuando el nació, yo había llorado mucho, no me sorprendido el comentario viniendo de semejante parlanchín.
Si, lo que te dijo mama es cierto, - ¿ Y porque lloraste ¿. – Porque cuando las personas están muy, muy, pero muy contentas también lloran, y por supuesto siguió preguntando.
Recuerdo haber llorado de emoción en el momento en que me dieron la mas dulce de las noticias, en ese mismo instante supe lo que se siente ser abuela. Corrí a comprar lana para tejer una mantilla y no pare de hacer cosas por ellos, si, digo ellos porque llegaron dos nietos mas.
El abuelazgo es algo difícil de describir, es una mezcla de sentimientos, es emoción, felicidad, temor, inseguridad, responsabilidad, dolor, fortaleza, debilidad, y mucho mas.
¿Se puede educar a un nieto?, desde mi experiencia nooooooo, solo se limita a acompañar en la educación dada por sus padres, si puedo decir que los abuelos le podemos contar muchas cosas desde nuestras vivencias que , seguramente les dejaran algún aprendizaje, pero nuestra función es otra, es disfrutarlos a pleno.
Desde hace ocho años, momento en que vi a Nahuel saliendo de la sala de parto, mi vida es otra y no es metafórico puesto que todo cambio.
Nunca voy a olvidar cuando lo tuve en mis brazos por primera vez, mis lagrimas caían solas tratando de que sus ojitos enfocaran los míos mientras sostenía su manito. Esto se repitió con el nacimiento de Santiago y de Ezequiel, mis tres tesoros. Cada uno fue como el primero.
Para definir que es ser abuela, yo diría que es no tener apuro en que se durmieran cuando los acunaba en mis brazos, ver su mirada clavada en mis ojos mientras les daba la mamadera, sentir un nudo en la garganta cuando sonreían o decían algún “ ajo”en su cochecito, tomar sus pequeñas manitos cuando dieron sus primeros pasos, volverme loca de alegría cuando dijeron por primera vez y a media lengua ABUELA , es no tener vergüenza de correr con una pelota gigante en el medio de un shoping, reírme con sus risas mirando un película en el cine, ver millones de veces el mismo dibujito en la tele, emocionarme en cada acto escolar con sus cantos y bailes disfrazados de patriotas o palomita, guardar ese secreto que nadie mas puede saber, ir juntos de la mano a pasear o al kiosco a comprar algo rico, no resistir la tentación de acariciarles la cabecita y darles un beso en la mejilla mientras duermen con temor a despertarlos, jugar a la pelota y discutir por un gol que no fue, enseñarles el secreto para que nadie les gane al ta te ti, acurrucarlos cuando tienen fiebre o un dolorcito, sentir sus manitos cuando ellos me quieren calmar algún dolor a mi, verlos inclinar sus cabecitas para recibir los besos en sus cuellitos, verlos venir corriendo cuando llegan a casa a colgarse con un abrazo, dibujar juntos (los de ellos siempre son los mas lindos), dejarme peinar y sentirme una reina, disimular la risa cuando fruncen el ceño ante un enojo, desear que sea a mi y no a ellos cuando los retan o les dan alguna penitencia, recibir una flor de regalo aunque sea cortada de mis plantas, luchar para que nadie vea ese dibujo hecho “en la pared”,tener esas largas conversaciones y sentir que tengo la edad de ellos ¿o ellos la mía?, y no cansarme de contar sus aventuras en cuanta oportunidad se presente a la vez que muestro sus fotos. Y sobretodo no evitar emocionarme con el grito de TE AMO en cada despedida.
¿Que se siente se abuela?
Sentir el regalo mas preciado de Dios en cada uno de ellos.
Nahui, Santy, Sequi son el motor de mi vida. Los aaaaaaaamoooooo!!!