Volver

Su majestad: el dinero

Lic. Alejandra C. Maccarone


Cargado de significación simbólica, principal ingrediente en los combates por el poder en la pareja.

 

Un poco de teoría para comenzar a delinear que representa el dinero para una mujer y que para un hombre y como operan estos imaginarios en dicha relación.

 

No hay en el inconsciente un representante de lo femenino, la diferencia con lo masculino estaría dada en “tener” o “no tener” el falo (el pene).

Esto significa que la sexualidad infantil y adulta se ordena según la presencia o ausencia de èste. El falo vendría a ser todo aquello que deseamos (tener) y en este sentido imaginario el dinero tiene brillo fàlico.

 

El hombre se define por lo que tiene y a la vez se sostiene de estos atributos, poder, éxito, dinero, potencia sexual, etc. La mujer en cambio està menos presionada a necesitarlos ya que por definición no tiene (el falo) pero si puede ponerse en el lugar de tal. Recibir dinero, regalos, de un hombre le otorga a la mujer el efecto de ser valorizadas por su femineidad, también por su ser mujer. Si la pregunta de la mujer es “què soy?” el interrogante del hombre es “què tengo?”.

 

Pongamos el ejemplo de un hombre excluido del mercado laboral y la imposibilidad de generar dinero, este sujeto sustentado en el tener queda despojado de todo valor de intercambio llegando casi a la degradación como tal. Esta es la principal causa de depresión en los hombres. Si bien la posición de la mujer es otra y aunque mas acostumbrada a las pèrdidas: menstruación, parto, destete, no queda por fuera de los efectos de tal situación. Lo que probablemente se traducirà en ambos casos en la falta de deseo sexual.

 

La circulación del dinero en la pareja desata un sinnúmero de significaciones imaginarias y emocionales, cuànto me das cuànto me querès, èl le da y a ella no le alcanza, autonomía, protección, virilidad, sometimiento, poder. Por lo tanto los conflictos que surgen en relación al dinero poco tienen que ver con la cantidad, con lo que se gasta o no, sino mas bien con lo que ese dinero representa para cada uno de los sujetos. Se dice por ahì que quien tiene el dinero tiene el poder y quien lo ostenta la oportunidad de dictar quien manda y còmo y cuanto se hace o no se hace, pero claro todas las verdades son relativas.