
"Sexualidad: controversias y patologías asociadas”
Lic. Romina Muratore
Ninguna otra área de la vida resulta tan controversial y genera tanta discordia como la sexualidad. Aún hoy, en pleno siglo XXI, continúan marcándose mitos y restricciones socio-culturales y religiosos, favoreciendo los cuadros de ansiedad y de disfuncionalidad sexual.
Resulta bastante común, escuchar en la consulta psicológica, y una vez establecida la transferencia la dificultad para acceder al orgasmo por parte de la mujer, la pérdida del deseo sexual en ambos géneros o la dificultad para mantener una erección durante toda la noche… entonces se suele recurrir a los gurúes sexuales: los magazines femeninos y masculinos que aconsejan acerca de cómo “durar” toda la noche activo o cómo lograr una multiorgasmia, y quien no lo logra se lo condena a un sinfín de profecías pesimistas: él o ella te dejará, te aburrirás de tu pareja, te serán infiel y demás predicciones. Allí es cuando entran en acción las inseguridades personales y aparecen las Ansiedades de Ejecución: “la o lo estaré satisfaciendo”? “Esperaba algo mejor?”, sabemos que los hombres miden su virilidad por su eficacia sexual y derivados fálicos (auto grande, trabajo con muy buena remuneración , ropa y fragancias de marcas caras), ante el menor inconveniente recurren al farmacéutico que, carente de todo escrúpulo, comercializa vasodilatadores como si fueran antigripales, siendo cómplices de la muerte de muchos jóvenes que “compran” el sueño de la eterna erección a fin de satisfacer su fantasía machista y de “rankearse mejor” en la nómina femenina…
Las mujeres se suelen angustiar por no llegar a la poliorgasmia que proponen en revistas, la novela de la tarde y las películas pornográficas.
Muchas veces refieren nunca haber alcanzado uno sin siquiera lograr reconocer la sensación de alcanzarlo, debido a una restricción social y religiosa que les dificulta el reconocimiento del placer autoerótico, que facilitaría el reconocimiento de su cuerpo y responsabilizarse por su propio placer. Se confunde genitalidad con sexualidad, sexualidad con procreación, heterosexualidad con “normalidad”, etc.
Occidente hace culto al “coitocentrismo”, reduciendo la vida sexual a la penetración, causando estragos y negando la sexualidad en la 3ra edad, angustiando a jóvenes que se anticipan a una vida sexual sin tener la totalidad de los conocimientos acerca de la responsabilidad que implica ser dueños de sus cuerpos y deseo. Acaso ¿cómo se explica el fenómeno cada vez más frecuente del embarazo adolescente? Sencillo, no preveen que en el juego previo, el líquido pre seminal posee esperma: embaraza y trasmite enfermedades virales.
La sexualidad es una forma de comunicación, es la forma de conectar alma, cuerpo, mente, deseo, líbido…es la forma de entrega más íntima y profunda. Lástima que la cultura del sexo Express, genere la pérdida de hasta la identidad misma… Suelen jactarse tras un encuentro sexual de no recordar siquiera el nombre o características físicas de su partenaire sexual ocasional.
Entre los beneficios de mantener una vida sexual activa, podemos mencionar: fortalecimiento de autoestima, reducción de posibilidad de padecer depresiones, disminución de estrés, facilitador de expresión de sentimientos y afecto, es un poderoso ansiolítico, amplificador de sentidos, etc. Pero todo ello, no es motivo para justificar una vida sin cuidado, nadie puede prohibir vivir intensamente la sexualidad, sólo se trata de hacerlo bajo las normas de auto y heteroprotección a fin de no perjudicar la salud física, mental y emocional: propia ni de 3ros.
Existe una fuerte proliferación de parafilias: antiguamente llamadas perversiones, entre ellas el ball-bustin y Cunning bustin, consistente en la satisfacción de propinar golpes, mordeduras, estiramiento, patadas, rodillazos sobre los genitales masculinos y los femeninos respectivamente. Supe de estas formas nuevas de sadismo y masoquismo por intermedio de un paciente que llegó a consulta porque quedó traumado tras ser “víctima” de ball bustin, en una conquista de boliche (ella alcanzó el clímax al dejarlo tirado en el piso a raíz del dolor). Estuvo internado durante 3 días producto del dolor y daño causados por el rodillazo propinado en sus genitales, aún no sabemos si se afectó su fertilidad.
Insisto, nadie tiene derecho a decidir por nosotros cómo ni con quién compartir intimidad, todo vale dentro de las 4 paredes de una habitación, todo lo que quede mutuamente consensuado y que no infrinja ninguna ley.
Las mejores herramientas para disfrutar de una vida sexual plena y saludable consisten en la información y la comunicación de las propias necesidades.